Información del procedimiento
¿En qué consiste?
Las líneas de la frente, el entrecejo o las patas de gallo pueden endurecer la expresión y hacerte ver cansada o molesta. La toxina botulínica las suaviza manteniendo la naturalidad del rostro.
El Tratamiento de Toxina Botulínica paraliza de manera temporal el movimiento de ciertos músculos que causan arrugas; también existen casos donde puede aplicarse con otros objetivos terapéuticos. Aclaramos que no rellena, sino que impide el movimiento del músculo.
¿Dónde puede aplicarse?
Área Facial
Para impedir el movimiento del músculo y así suavizar y/o prevenir arrugas superficiales: frente, entrecejo, patas de gallo, bunny nose.
Sudoración
Una dosis de toxina botulínica ayudará a minimizar la excesiva sudoración.
Espasmos de Cuello
Para impedir el movimiento involuntario de los músculos.
Sonrisa Gingival
A veces al sonreír de manera involuntaria causamos una elevación mayor del labio superior, quedando expuesta más de 2 mm de la encía. Este movimiento se puede controlar con la aplicación en el área del músculo de mandíbula superior.
Vejiga Hiperactiva
Pacientes con incontinencia urinaria pueden acceder a la aplicación en el músculo de la vejiga.
Bruxismo
Los dolores de cabeza y los desgastes de dientes son causados por el rechinamiento fuerte involuntario de los dientes; puede controlarse con la aplicación en el área de los músculos maxilares.
Migraña Crónica
Los intensos y recurrentes dolores de cabeza pueden paralizar nuestras actividades diarias. Se ha demostrado que puede minimizarse colocando dosis alrededor del cráneo.
¿Cuáles son los Riesgos?
No se han demostrado efectos adversos a la colocación; cabe mencionar que la Dra. Iracema es una profesional certificada para su aplicación.
Sí podemos mencionar efectos secundarios como dolor, hinchazón o moretones, que con el paso del tiempo irán disminuyendo.
¿Cuánto tiempo dura el Efecto?
El efecto puede durar de 4 a 6 meses, dependiendo de la piel, cuidados y hábitos del paciente.
¿A partir de qué edad puede aplicarse?
Por norma general a partir de los 30-35 años, pero depende el caso y zona.
¿Quieres saber si este tratamiento es adecuado para ti?
Agenda una valoración

